martes, 2 de agosto de 2016

Zarangollo

El zarangollo es un plato típico de la gastronomía murciana, que viene siendo poco más o menos lo que en casa siempre hemos llamado "una fritangueta" aunque en nuestro caso es un plato de aprovechamiento de lo que uno pilla por la nevera, especialmente en verano, cuando calabacines, berenjenas, pimientos y otras delicias huertanas están en su apogeo. Mucho de eso hay también en nuestra receta de hoy, pero por si hay algún murciano en la sala os recordamos que para que se llame zarangollo no admite más que estos cuatro ingredientes más aceite y sal: calabacín, cebolla, patata y huevo. Nada más. Y nada menos. Porque estamos ante uno de esos platos sencillos de toda la vida que no necesitan florituras para estar buenísimos. El único secreto, en este caso, es que cuanto más lento lo haces, más jugoso y meloso te acaba quedando. Así que, despacito y buena letra, y tendréis un platazo impresionante que igual te soluciona una cena que te complementa un picnic playero. Porque además se puede consumir a temperatura ambiente sin mayores problemas.
La receta la hemos encontrado en el blog de Catina Barbero La Cocina de Catina, a la que le debíamos una receta, ella sabe por qué (véase entrada anterior). Aquí tenéis el enlace a las cocinas de esta cocinera de pro:   http://goo.gl/VgECHQ. Pasaros por allí que encontraréis auténticas delicias. Nosotros sólo hemos variado un pelín las cantidades (hemos quitado patata porque somos muy fans del calabacín) 


domingo, 26 de junio de 2016

Asalto a las campeonas: El gazpacho de sandía de Chary



Hoy es un día especial. No penséis que me refiero a esa cosita de nada de las elecciones generales, que va. Me refiero a un esperado final de temporada. Ahora los más frikis ya creeréis saber a que me refiero. Es verdad que hoy se emite en USA el décimo y último capítulo del año de la sinpar Juego de Tronos, pero tampoco. Lo realmente importante que sucede hoy es que llega el asalto final de la cosa esta que llamamos #elasaltablogs. Y sí, lo celebramos a lo grande asaltando a los blogs que han acumulado más puntos en los asaltos del año. Y este año son ni más ni menos que tres las campeonas. 

A nosotros nos ha tocado arrasar las cocinas que Chary Serrano tiene en Mi cocina y otras cosas, pero nos hemos quedado con las ganas de hacer lo mismo con La cocina de Catina y con las recetas de Anais en Mi madre no cocina...chicas cuando menos os lo esperéis, entraremos y robarnos sin piedad...ya sabéis, estilo #asaltablogs.

De la receta de hoy pocas cosas podemos decir, pero todas buenas: veraniega, refrescante, facilísima y resultona: Viva el gazpacho! 


domingo, 29 de mayo de 2016

Asalto de mayo: El mug cake de chocolate de Ángeles

Se dice que Charles Chaplin, famoso por su perfeccionismo, hizo una vez que una actriz repitiera un total de 332 veces una toma en la que sólo tenía que decir "¿una flor, señor?" hasta que se quedó completamente satisfecho. Lo más fuerte del caso es que se trataba de una película muda, en la que la dichosa frase ni siquiera iba a escucharse, el espectador sólo vería mover los labios a una florista mientras le tiende una flor a un vagabundo. Nosotros, ni por asomo somos tan perfeccionistas como Chaplin, pero algo de su afán repetidor de tomas nos vino a la cabeza cuando nos propusimos adentrarnos en la moda del mugcake (dicho en castellano, bizcocho a la taza) que está poblando las redes últimamente. Como es una receta cuyo principal mérito es que se hace muy rápidamente, se presta a ser repetida una y otra vez hasta que las proporciones y el tiempo de horneado (en este caso microondeado) sea el óptimo para lograr los mejores resultados posibles. 
Como base hemos tomado la receta de mugcake de colacao de Ángeles, del blog Healthy and Tasty, al que nos toca asaltar este mes, y que ella misma ya le chorizó en su día en un salvaje asalto perpetrado a las cocinas de Cuuking. Sea como sea, a nosotros se nos quedó riquísimo en cuanto rebajamos considerablemente los tiempos, y rebajamos un poco la cantidad que añadimos en cada taza (que finalmente llenamos hasta poco más de la mitad) El caso es que cada uno tiene que ir probando porque los microondas, sobre todo si, como el mío, ya tienen unos años, cocinan un poco como les da la gana. Una buena idea es darle la vuelta a la taza (ojo me refiero a poner el asa mirando al otro lado, no a ponerla boca abajo) a mitad de cocción, para el efecto desnivelado sea el menos posible. Por lo demás la gracia es que medimos en cucharadas, sin demasiada precisión, y los resultados son tan irrepetibles como los clásicos inmortales que dirigió Chaplin, al que sólo por eso le perdonamos que fuera tan perfeccionista. Eso sí, no sabemos si la pobre actriz pensó lo mismo entonces.